En un mundo globalizado, es común haber trabajado en distintos países. El sistema español permite sumar esos tiempos para alcanzar el derecho a la jubilación.
España tiene convenios con la Unión Europea y con países como Suiza, EE. UU. o muchos estados latinoamericanos. Estos acuerdos aseguran que no pierdas tus derechos por moverte entre fronteras.
Si has trabajado 10 años en Alemania y 5 en España, España "suma" ambos para que cumplas el mínimo de 15 años exigidos. Luego, cada país te pagará la parte proporcional a lo que hayas cotizado en su propio territorio (pro rata temporis).
Un trabajador que cotizó 20 años en Francia y 10 en España recibirá una pensión de Francia por su tiempo allí y otra de España por los suyos. Lo importante es que España reconocerá los 30 años totales para calcular el porcentaje aplicable (100%).
Aunque el cálculo internacional es complejo, nuestra calculadora permite añadir "Años trabajados fuera de España". Esto te ayuda a ver en qué porcentaje te sitúas para la parte que te corresponde cobrar en territorio nacional.